La Espiral
Dos movimientos de una misma escritura. Uno disuelve, el otro ordena. Hay dos puertas y ninguna es la correcta.
↓
El mundo estaba en suspensión.
Una a una, todas las cosas iban perdiendo su nombre. Yo, mi motocicleta, el bosque. Y el viento de la montaña en mi rostro, el viento de un origen más allá de las palabras.
La Espiral
*te mira de reojo, aguantándose la risa*
¿Otra vez pensando cuál elegir? Aquí no se elige.
Se tira la piedra y se mira dónde cae. Una cosa cada vez, la que salga. Sin volver atrás.
Mel, la Bibliotecaria
La Biblioteca
*se coloca bien unas gafas que no lleva*
Aquí está todo. Los Cantos, los portales, cada mundo en su estante.
Y los hilos invisibles que los unen — que ahora, si prestas atención, también puedes ver tú. Quédate el tiempo que quieras.